martes, enero 04, 2011

Leeches (sanguijuelas)

Antes de empezar a dar palos, adjunto un link a la wikipedia (en inglés) que explica lo que es leech en el ámbito de la informática. El término se aplica mucho al hablar de descargas p2p, donde hay quienes comparten y se benefician de ellos y hay otros (leeches) que solo descargan y, por decirlo de alguna manera, tan solo se aprovechan de lo del resto. Me parece curioso también el link al "free rider problem" que hay en esa misma página, una ironía sobre lo que voy a comentar en esta entrada.

Hace unos cuantos meses que llevo queriendo escribir esto, sobre todo a raíz de una conversación durante la sobremesa de la primera comida que hice donde trabajo ahora, donde me senté cerca de alguien que había sido consultor en Altran. Durante la comida argumentó que los informáticos que entran en una consultora a trabajar "saben a lo que van" y que además no hay por que quejarse nunca de lo que se hace aunque se hagan horas de más, "el expertís que ganas no lo valoras?" me dijo. El expertís... Se refería a expertise, claro está, a ese profesionalismo que se gana con los años, a adquirir habilidades, aprender cosas nuevas a cambio de ir cambiando de proyecto cada cierto tiempo y ver tecnologías diferentes, etc. Lo que me imagino que no tenía en cuenta ni tendrá nunca es que por mucho que alguien pueda motivarse y sugestionarse de que va a ganar cierta parte de su sueldo en especie y que esta va a ser conocimiento y sabiduría, la gente se levanta por la mañana y va a trabajar para ganar DINERO, y si le dan algo en especie no es una tomadura de pelo sino algo material o algún beneficio social, u otros similares. Quien quiere aprender cosas en el ámbito informático navega por internet, practica, se compra un libro técnico, y una vez hace sus pinitos con el lenguaje X o con la tecnología Y lo pone en su curriculum.
De cualquier forma este ha sido el funcionamiento tradicional de las consultoras grandes desde hace más de una década. Hablo de la antes mencionada Altran, de Accenture, de Everis, Indra y unas cuantas más, todas empresas grandes y con mucha gente quemada de trabajar que te da una versión sobre el expertise como "sí, aprendí. Aprendí donde no quiero trabajar y cómo no quiero trabajar" (un conocido) o "tienes que tomártelo de otra forma. Trabaja tus 8 horas y a partir de la novena hora tómate ese tiempo como tiempo de formación personal, para aprender. Trabajos así están para hacer currículo, no para quedarse" (un desconocido, en su blog). Son solo dos ejemplos de los muchos que he escuchado/leído.

Da igual, da igual. No pretendía extenderme tanto con estas. Mi objetivo era hablar de otras "consultoras", de una lacra que ha aparecido la década pasada, de una serie de empresas que se hacen llamar consultoras y que no tienen nada que ver con la consultoría, y además dan muy mala fama al resto de consultoras pequeñas ya que al escuchar la palabra consultoría hace que a muchos/as se les erice el vello.
¿En qué basan su negocio?
En hacer de ETT. Nada más. Su idea de negocio consiste en:
1) Crear una S.L. con un nombre molón en inglés como Trucutrú consulting, Rabotech solutions, Petecandemor technologies, Anal TIC o similares. Es importante que la segunda palabra sea TIC o bien una palabra anglosajona. Da igual si el director general es un cateto que apenas sabe hablar su lengua materna, el nombre ha de entrar solo.
2) Comerciar con personas. Contratar gente para alquilarla a otras empresas que necesitan un informático (en ocasiones un especialista en telemática, algún ingeniero de telecomunicaciones, pero hablo de lo que conozco principalmente).
3) A final de mes pasar una factura por servicios prestados a la empresa arrendataria del ser humano, por llamarlo de alguna manera (al humano).
4) Darle un pequeño porcentaje de lo cobrado al teórico empleado.
5) Prometer un ascenso futuro o una mejora de salario futura que nunca suele llegar.

¿Cómo distinguirlas?
- Vagos en la forma de contratar. No hacen los deberes. No se molestan en mirar por internet si tienes un perfil en alguna red social, ya sea profesional o personal, o si tienes algún que otro trabajo o una página web con una cartera (en inglés molón portfolio) de aplicaciones desarrolladas para dar una referencia de trabajos realizados.
- Deshonestos con sus empresas cliente. Esto no se puede notar sin estar dentro, pero hay una señal que nos alerta sobre esto: cuando nos llaman para trabajar con ellos nos piden el currículo en formato guor. Si respondes y dices que lo tienes en pedeefe que seguro que es más compatible y te dicen "no no, mejor en guor!" tendrás una señal inequivoca de que algo pasa. Tiene una explicación: ellos cogen tu curriculum, lo cambian, añaden lo que el cliente quiere leer y se lo envían; el cliente acepta y te alquilan.
- Deshonestos con tu salario. Tampoco puede notarse sin estar dentro. Te pagan tarde y mal, de horas extra ni de coña, si te vas de la empresa te intentarán quitar parte de lo que te corresponde y cosas así.

Y os aseguro que no estoy diciendo todo esto gratuitamente, no es que conozca uno o dos casos, o diez, es que conozco a más de veinte personas que pasaron por una consultora de Barcelona y les ha pasado lo mismo, conozco a muchas más de 20 personas que han pasado por diferentes consultoras de este tipo y que han sufrido situaciones similares, como desconocer quienes son sus jefes en "su" empresa (la ETT-consultora digamos) o sus compañeros, de cambios de empresa de un día para otro, modificaciones en sus propios curriculums con la consecuente sorpresa al ver algo en la empresa destino y pensar "este soy yo? esto no lo he escrito yo" o cosas más rocambolescas como estar en una ETT-consultora, ser subcontratado a otra ETT-consultora, ser a la vez subcontratado a una tercera ETT-consultora y acabar en una cuarta empresa destino.

Así que si sois colegas de profesión andad con cuidado y si vais a una consultora aseguraos de que lo sea, que las hay, y mucho cuidado con estas hienas.

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